Prevención de lesiones mecánicas

Nicole Quesada Pérez


Las lesiones mecánicas en caballos se dan principalmente debido al uso inadecuado del equipo de trabajo de los mismos, sin embargo otros factores tales como la malnutrición, sobrecarga, jornadas de trabajo excesivas o herrajes inadecuados contribuyen a este tipo de problemas. Se ha demostrado que la proporción de las condiciones de bienestar animal y el manejo adecuado de los équidos, en conjunto con el equipo utilizado, son fundamentales para prevenir las lesiones mecánicas (Pulido et al., 2017).

Clasificación de lesiones 

Este tipo de lesiones suelen ser dermatológicas, las cuales se clasifican en primarias,es decir, anormalidades espontáneas en la piel y secundarias, las cuales se refieren a un estado avanzado de las lesiones primarias (Pulido et al., 2017). Dentro de las principales lesiones primarias, se pueden mencionar:

  • Excoriaciones: Daño de la superficie de la epidermis (capa más externa de la piel), producto del roce constante o el rascado (Reynés, 2023).

  • Pústulas: Lesiones a nivel de epidermis con pus en su interior, las cuales no alcanzan un gran tamaño (Caballero, 2021).

  • Tumores: Masas de células con crecimiento anormal (Achterberg et al., 2020), las cuales pueden alcanzar un tamaño grande, y se encuentran entre las capas más profundas de la piel: la dermis y el tejido subcutáneo (Caballero, 2021). La mayoría de tumores en los equinos se desarrollan en la piel y sus tipos más comunes son los sarcoides, carcinomas de células escamosas y melanomas (Garza, 2015). Asimismo, al conjunto de células con tamaños más reducidos se le denomina nódulos (Caballero, 2021).

  • Vesículas: Lesiones que generan pequeños relieves en la piel, y se encuentran llenas de líquido con apariencia transparente (Caballero, 2021).

  • Pápulas: Elevación cutánea menor a 2cm, generalmente de color rojo (Caballero, 2021).


    Paralelamente, en cuanto a las lesiones secundarias, destacan:

  • Cicatriz: Tejido conectivo fibroso que trae como consecuencia alopecia en la zona afectada. La alopecia se refiere a la pérdida parcial o completa de pelo (Reynés, 2023).

  • Laceraciones: Son un tipo de herida abierta producto del choque de los tejidos con un objeto (Alarcon, 2015).

  • Descamación: Desprendimiento de una parte de la epidermis (Reynés, 2023).

  • Costras: Acúmulo de diferentes tipos de células y sustancias que tienen la función de proteger heridas, puede poseer apariencia granulosa (Alarcon, 2015).

  • Hiperpigmentación: Oscurecimiento de la piel (Reynés, 2023).

  • Úlceras: Interrupciones de la epidermis con exposición de la dermis, que comúnmente ocasionan una cicatriz (Reynés, 2023).

Figura 1.

Diferentes tipos de lesiones dermatológicas que afectan a los equinos (Pulido et al., 2017).

Debido a lo explicado anteriormente, a continuación se mencionan diferentes recomendaciones para evitar dichas problemáticas, haciendo énfasis al uso correcto de los instrumentos de trabajo:

Aperos:

En general, se busca que sean de materiales resistentes, que tengan la capacidad de absorber el sudor, flexibles y cómodos, por lo que se buscan materiales como el cuero o lona. También, se rescata la diferencia en cuanto a la  silla de montar en los animales de carga, las cuales usualmente son almohadillas rellenas de paja. Estas suelen estar acompañadas de arcos generalmente de madera o materiales robustos, que le brindan protección al lomo ante el peso transportado (Valdivia, 2008).

Por otra parte, se debe considerar que los animales delgados van a ser más susceptibles a tener lesiones, debido al roce que se produce por la falta de músculo o tejido adiposo y por ende, se debe de aumentar el nivel de acolchado de los aperos (Brooke, 2013; Pulido et al., 2017).

Figura 2. Caballos con sus aperos (Mesacé, 2022).

Figura 3. Montura utilizada en animales de transporte de carga (Marie, s.f.).

El equipo siempre se debe mantener limpio, y el caballo debe ser cepillado antes de colocar los aperos (Ortuño, 2020), además de contar con baños regulares con shampoo (Pulido et al., 2017), ya que la suciedad es un factor importante que influye en la fricción del equipo contra el animal (Brooke, 2013). Los caballos siempre deben ser revisados posterior a la jornada de trabajo para buscar, y si es necesario tratar posibles heridas con rapidez, así como realizar los ajustes necesarios al equipo de trabajo, como brindar un mayor acolchado o  realizar el mantenimiento correspondiente (Ortuño, 2020).

El arnés o pechera del caballo debe de ser del tamaño adecuado para el equino y ajustarse correctamente al mismo, ya que de otra manera si es muy pequeño se genera fricción o si es muy ajustada genera presión sobre todo en la zona del pecho y cuello. Además, la pechera no debe ser demasiado delgada, ya que en este caso, se tiene una superficie de contacto menor para distribuir el peso en el animal y se aumenta la presión. Si el animal cuenta con un pecho angosto es necesario buscar equipo más acolchado (Brooke, 2013).

De la misma manera, se debe buscar que el arnés no tenga bordes cortantes ni contornos en forma de ángulo. Asimismo, este debe de estar colocado de tal forma que distribuya adecuadamente el peso de la carga sobre el animal, y se debe vigilar que el equipo no afecte la circulación sanguínea, movimiento o respiración del equino (Ortuño, 2020).

Análogamente, no se recomienda el uso de arneses que sean fabricados a partir de derivados del petróleo o productos de desecho, muchas veces realizados de manera empírica y sin un  conocimiento certero de las características que necesita el equipo para brindar confort al animal durante sus labores (Pulido et al., 2017).

El uso de un arnés que cubra la parte caudal del équido es útil para asegurar la adecuada posición de las carretas en los caballos, ya que de otra manera se pueden ocasionar roces en la parte trasera de los mismos. Por el contrario, las gruperas no son recomendables ya que debido a la zona en que se posicionan, suelen acumular suciedad (Brooke, 2013).

Figura 4. Posición correcta de la silla de montar (Yuste, 2020).

Por otro lado, la montura, ya sea para équidos de transporte de carga o personas, debe estar diseñada de manera que asegure su adecuado posicionamiento en el lomo. Para esto, se busca la colocación de la montura detrás de los hombros (dejando un pequeño espacio entre la montura y los mismos), sin que se presione la cruz, y en caso de que la silla de montar cuente con un canal en su parte inferior (usada especialmente para el transporte de personas), se espera que este se acople con la columna vertebral del équido (Valdivia, 2008). 

Figura 5. Lesión ocasionada por un incorrecto ajuste de la montura (Yuste, 2020).

En cuanto a los cinchos, se debe procurar que estos no sean delgados, evitar materiales como cuerdas, cadenas o cordeles, y en su lugar utilizar cuero liso o correas, preferiblemente con almohadillas (Brooke, 2013). Para una mayor estabilidad, especialmente en burros y mulas, se puede hacer uso de dos cinchos (Pulido et al., 2017).

Asimismo, para la carreta, se debe asegurar que esta no tenga ningún roce con el animal, ya que en algunos casos pueden generar fricción en las partes laterales del equino (Brooke, 2013). Además, esta debe de contar con un mantenimiento periodico que asegure una presión adecuada de los neumáticos, y que distribuya la carga de tal manera que sea más fácil de tirar para el animal, manteniendo la carreta balanceada (Ortuño, 2020). 

Se recomienda el uso de un balancín, para un mejor equilibrio de tracción (Ortuño, 2020). Muchas veces, las carretas también son construidas por los mismos propietarios, y realizadas a partir de materiales que carecen de las características mencionadas anteriormente, necesarias para que el animal pueda tirar de ella con facilidad y teniendo como consecuencia la aparición de lesiones (Pulido et al., 2017).

Con respecto al bocado, este debe ser acorde al animal, simple, como el bocado de puente, suave y desinfectado regularmente. No se recomienda el uso de correas finas o cable (Ortuño, 2020).

Cuidados básicos: 

En principio, se debe considerar que la jornada de trabajo de un equino no debe superar las 6 horas diarias, y tiene que contar con, idealmente, 2 días de descanso cada 7 días. Asimismo, un caballo no debería de empezar a laborar antes de sus 3 años, y los animales viejos o hembras gestantes, especialmente 3 meses antes y después del parto, deberían de tener una jornada más corta. También, en casos de exceso de calor es necesario brindar al animal una menor cantidad de trabajo, acceso a agua potable y descansos cada 2 horas (Ortuño, 2020). Los caballos soportan un 20% de su peso corporal sobre su dorso, lo cual se debe tener en consideración para evitar la sobrecarga de los animales de trabajo (University of Minnesota Extension, 2023).


Referencias

Achterberg, T., Alonso, R. & García, J. (2020). Linfosarcoma cutáneo equino y revisión bibliográfica de sus diagnósticos diferenciales. https://www.ridaa.unicen.edu.ar/items/df8317aa-eb90-457b-a7a5-0add12be3449

Alarcon, C. (2015). Manejo de heridas en equinos. https://ciencia.lasalle.edu.co/cgi/viewcontent.cgi?article=1090&context=medicina_veterinaria

Brooke (2013). Animal Health: Body Lesions. Brooke. https://www.thebrooke.org/sites/default/files/Chapter%203_BodyLesions%20%28Spanish%29%20Final%20%281%29.pdf

Caballero, R. (2021). Patologías equinas cutáneas en el entorno geográfico de Zaragoza (Valle Medio del Ebro). [Tesis de grado, Universidad Zaragoza]. https://zaguan.unizar.es/record/108245/files/TAZ-TFG-2021-1479.pdf?version=1

Garza, O. (2015). Análisis de la expresión del gen WT1 (Tumor de Wilms) en melanoma equino. [Tesis de maestría, Universidad Autónoma de Nuevo León]. http://eprints.uanl.mx/9704/1/1080259493.pdf

Marie. (s.f.). San Miguel de Allende, México. Pinterest. https://es.pinterest.com/pin/15621929947562214/

Mesacé. (20 de mayo del 2022). 22 Curiosidades sobre los caballos. Mesacé. https://mesace.co/22-curiosidades-sobre-los-caballos/

Ortuño Ibarra, L. (2020). MANUAL BIENESTAR EQUINO C.R.E.W. http://www.senasa.go.cr/informacion/centro-de-informacion/informacion/sgc/pnbaep/4517-manual-de-bienestar-equino-crew/file

Pulido, D., Trujillo, N., Leal, M. & Ordoñes, D. (2017). Lesiones dermatológicas en equinos carretilleros de Bogotá D.C. Colombia. Zoociencia. 4(1): 26-35. https://revistas.udca.edu.co/index.php/zoociencia/article/download/1104/1543/5720

Reynés, L. (2023). Material de estudio: Posgrado Dermatología clínica práctica en pequeños animales. https://forvetargentina.com/wp-content/uploads/2023/05/MATERIAL-DE-ESTUDIO-DERMATOLOGIA-FORVET.pdf

University of Minnesota Extension. (2023). Guidelines for weight-carrying capacity of horses. University of Minnesota Extension. https://extension.umn.edu/horse-care-and-management/guidelines-weight-carrying-capacity-horses#:~:text=They%20monitored%20horses%20for%20heart,percent%20of%20their%20ideal%20bodyweight.

Valdivia, M. (2008). Un habitar itinerante: Aperos para llevar cargas a la cordillera sobre un caballo. http://opac.pucv.cl/pucv_txt/txt-8000/UCI8479_01.pdf

Yuste, Á. Problemas en el dorso- ¿Colocas bien la montura?. Ecuestre. https://www.ecuestre.es/app/caballo/manejo/problemas-en-el-dorso-colocas-bien-la-montura






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